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En el contexto empresarial actual, donde las organizaciones recogen más datos que nunca, surge la pregunta: ¿Cómo convertimos grandes cantidades de datos en una información valiosa para la compañía y nuestros equipos?

Los profesionales están hambrientos de datos que les ayuden a mejorar en las áreas de negocio más dinámicas, como son las áreas comercial, marketing y atención al cliente.

Entendemos que el concepto CRM es una inversión en estrategia, procesos y tecnología, y que la organización se convierte en un servicio que pone a su disposición usuarios clave del CRM. De esta forma, son ellos los que diariamente deben renovar su confianza en este servicio, para que sigan usándolo y añadiendo valor en forma de datos.

En REDK proponemos tres buenas prácticas que garanticen el mejor retorno de esa inversión, que son posibles debido al trabajo de una mejora continua que realizan los “CRM Manager” dentro de cada organización, tanto de forma interna como externa, como proveedor, a tiempo parcial o completo según el tipo de servicio y necesidades.

1. Antes de cambiar nada, identifica nuevas áreas de mejora

Crea gráficos o cuadros de mando que te ayuden a ver dónde hay silos de datos estancados, que no fluyen, que están desactualizados. Crea gráficos de rendimiento: Por ejemplo, Top10 de usuarios o equipos que más crean o modifican datos (cuentas, contactos, oportunidades, pedidos, reuniones, etc). De esta manera visualizarás qué partes de tu organización fluyen o cuales no. Estos gráficos reflejan el nivel de adopción, muy útiles durante las primeras semanas tras la puesta en marcha del CRM, pero que aumentarán su valor si los analizas cada semana, mes y trimestre.

Escucha a los usuarios y stakeholders del CRM, aprende cómo lo usan y qué esperan de este sistema de información corporativo. Piensa en capacidades de negocio y en procesos para luego enfocar la mejor solución a nivel de funcionalidad en tu CRM.

2. Practica el cambio

Menos es más: proponemos aplicar cambios ligeros, de bajo esfuerzo, pero constantes, para afinar las capacidades y funcionalidades del CRM.

Mantén tu CRM en forma: actualiza las últimas versiones del producto que incorporan funcionalidades que ayudan a mejorar el rendimiento de tus equipos comerciales, marketing y atención al cliente.

3. Retroalimenta el proceso de mejora continua

El CRM es un servicio ofrecido a clientes internos (¡muy exigentes!) por parte de tu organización. Por ello planifica y ejecuta un roadmap de tu CRM, respondiendo a preguntas como ¿qué capacidades debemos añadir a nuestro CRM para dar respuesta a los inminentes cambios en nuestro modelo que negocio?

¿Quieres saber cómo aplicarlo en tu negocio?, contacta con REDK para conocer más.